Ante el 15-M

Los  que vivimos la transición echábamos de menos las generaciones de jóvenes rebeldes que quieren cambiar el mundo.

Todo tiempo histórico necesita el saludable revulsivo de las crisis que ponen de relieve las propias miserias y carencias y nuestro tiempo necesita un viraje importante si no queremos que todos los ideales civilizatorios que lograron las generaciones que nos precedieron se hundan en los vertederos de la especulación y el mercado de la dignidad humana.

Es necesaria una revolución profunda, o como diría Mayor Zaragoza una evolución. ¿Pero no hemos pensado que nos podemos equivocar una vez más creyendo que la solución está en cambiar solamente  el sistema? El sitema puede mejorarse en muchos aspectos pero los sistemas los corrompen las personas, sin personas íntegras con valores profundos cualquier sistema servirá de marco para la corrupción y la explotación del hombre por el hombre.

Necesitamos una revolución ética y  humana que ponga de relieve lo mejor de los individuos y lo potencie. Y una revolución así se hace, además de con la reivindicación,  la denuncia y la palabra, con el ejemplo.

Seamos rebeldes e íntegros.

Miguel Angel Padilla