El orden

El orden es algo implícito en lo que está vivo y en evolución creciente.

Gracias a él es posible el libre desenvolvimiento de lo mejor de nuestras cualidades y su desarrollo. Sin él, la energía se bloquea o se pierde

Veamos dos ejemplos:

Todos tenemos en nuestra casa alguna pequeña biblioteca. Lo cierto es que si esos libros en lugar de estar básicamente ordenados en algunos estantes, estuviesen amontonados en el centro de una habitación, seguiríamos teniendo los mismos libros pero difícilmente podríamos hacer uso de ellos cuando los necesitásemos.

Muchos no saben que entre el carbón mineral y al diamante, la diferencia que hay es sencillamente que en el diamante las moléculas de carbono están ordenadas siguiendo su patrón natural, mientras en el carbón las fuerzas que intervinieron en su formación no le permitieron organizarse según su propia estructura molecular y se organizaron en un desorden caótico. Es precisamente el orden en la estructura del diamante el que le da esa trasparencia que hace que al atravesarlo la luz pueda expresarse en él todo su esplendor y brillo, que pueda ser tallado para realzar los miles de matices de la luz..

Ordenar es dar a cada cosa un sitio, un lugar lógico, y disponer también de métodos para cuando lo estamos utilizando. Esto permite ahorrar tiempo y energía, además de que nuestro entorno reflejará un poco de armonía (que producirá también sus efectos en nuestra psiquis)

Sabemos que el orden va desde lo físico (reflejado en los lugares que habitamos), el tiempo (reflejado en el ritmo de vida y en los horarios), hasta el orden y medida emocionales y mentales, pero comencemos por el más visible que es el orden físico sabiendo del poder subconsciente de transformación  que posee

Agreguemos un poco de nuestra voluntad, de la autodisciplina diaria, y veremos como la luz de nuestra propia conciencia se abre paso un poquito más cada día en nuestras vidas, viendo, sintiendo y actuando con  más claridad.

El orden es la respuesta de la materia a la presencia del espíritu, esa tríada donde se asienta la Voluntad, el Amor y la Inteligencia. Y a la vez una ventana por donde podemos percibir lo superior que hay en nosotros y el universo. Hacer crecer nuestro orden exterior e interior es una buena propuesta para quien sueña con despertar todo su potencial como ser humano y desarrollarlo.

Miguel Angel Padilla